24 horas

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Veinticuatro horas tiene un día


Un día le pregunte a mi esposo: Que es un “perpetuum mobile” a lo que mi amado me respondió: desde que te he conocido, yo vivo con un “perpetuum mobile”
Lo que quiero decir, es que al llegar a Suiza, dedique mi tiempo a trabajar y a vivir felizmente como deseaba vivir. Y después de trabajar 12 años en la gastronomía, en diferentes conceptos, la vida quiso que fuera madre. Madre leona como soy, dedico mucho corazón a la tarea maravillosa de ser madre. Pongo empeño en aprender, y dedicarme a mis hijos, hogar y esposo. Ser madre son muchas horas de entrega al día, por eso, cuando me nacen las ideas, las escribo y las archivo en la memoria de mi ser. Mi corazón es el tesorero de muchos sueños. No pierdo las esperanzas de que un día, pueda realizar mis proyectos, visiones, ideas.
Me gusta mucho escribir, pensar, observar.
Me gustan las fotos. Tomar fotos del silencio y el momento.
Logro hacer 4 horas de Hula Hula, mi deseo es lograr 12 horas, y romper el récord.
Adoro jugar al Yaquis.
Me gusta salir a correr. Y patinar, como ir con bicicleta.
Hago unos cocteles muy ricos, sobre todo el mejor mojito, modestia y aparte.
Me gusta mucho bailar salsa y algunos ritmos cubanos.
Me fascina organizar fiestas. Y apoyar con horas voluntarias algunos proyectos de la comunidad.
Me gusta escribir frases. Reflexionar.
Adoro leer. Me gusta mucho ayudar a las personas.
Me gustan jugar mucho con los peques.
Me gustan los perros.
Hago un flan exquisito. El mejor flan casero, con la receta de mi madre.
Me gusta pintar y dibujar. Y escribir historias y novelas.
Quiero estudiar idiomas y otros temas en dirección a la carpintería, herrería, dibujo, arte, historia y literatura.
Adoro las manualidades. Y me gusta escribir canciones y poemas.
Quiero aprender a nadar, no se nadar.
Tengo ideas culinarias.
Y entre todo esto y mas, me paso trabajando.
Trabajo, tengo mas de una afición, esposo, familia, amistades y conocidos. Pero lo que mas soy, es mama leona, y por esto, el tiempo se me va de entre las manos. Y soy una buena esposa, atenta y amiga. El día solo tiene veinticuatro horas. 

Yordanka Jaschke